ROCA INABALABLE
Pedro Sabino da Mota (1912 - 2007)
Noventa y tres años de existencia
Rosimeire Leal da Motta Piredda


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Texto Del Libro
"VOZ DEL ALMA"
Poesía y Prosa

Editorial CBJE -
Rio de Janeiro
Brasil
Noviembro/ 2005
 

Estado de Bahía (Brasil)

Foto - Fazenda no município de Nova Canaã, no estado da Bahia. No fundo, sentado próximo a janela, Manuel; em pé, encostado a parede, um empregado; a partir do lado esquerdo: Alaíde, minha avó Epifania, meu pai, Áurea, meu avô Antônio, Silvanisio e José. As crianças, a partir da esquerda: Maria da Glória, Maria José e Enoque.
Principales Ciudades del Estado de Bahía (Brasil) citadas en esta historia: Nova Canaã, Poções, Jiquiriça.

OBSERVACIÓN


Historia real del tiempo del cangaço, de principios del siglo pasado. En esta historia se nota el cambio del comportamiento de las personas, de las leyes y cómo el progreso ha llegado ...
Desde que era niña, mi padre siempre nos contaba historias sobre su vivencia en Bahía y él siempre decía que su vida parecía un romance (obra literaria que presenta narrativa en prosa, normalmente larga, con hechos creados o relacionados a personajes, que viven Diferentes conflictos o situaciones dramáticas, en una secuencia de tiempo relativamente amplia), entonces decidí hacer reales sus palabras en ROCHA INABALABLE.
Cuando esta historia fue escrita (en 2005) mi padre todavía era vivo (falleció en 2007, a los 95 años) y él, al ver que era un libro de verdad, dijo: "¡cuántos que mueren y nunca más se oye hablar de ellos! ¡Desaparecen totalmente como si nunca hubieran existido! Sin embargo, cuando alguien leer mi historia, recordarán que yo existiera un día."
Así, le agradezco a usted que está leyendo esa historia, evocando la memoria de mi padre y haciendo que todavía permanezca vivo, aunque sea en pensamientos y letras.
Mi padre era del tiempo del cangaço y esto explica su manera de actuar, de querer resolver todo en la fuerza de su brazo o la base del revolver (él vivió en una época donde aún no existían policías y cada persona tenía que defenderse con su fuerza Y coraje).
Como todo ser humano, él tenía defectos y cualidades, pero lo único que importa es que él era MI PADRE.
A pesar de que al final de la vida estar con 95 años, tenía espíritu joven y una voluntad de vivir más y más, pero la puerta de la vida se cerró.
Todo el mundo sabe que un día la muerte va a llegar, pero en el fondo nadie quiere morir, ni desea que sus seres queridos salgan de esta vida.
Pero, ahora él está callado: silencio para reflexionar, ¡ausencia para sentir que hace falta!
Sí, mi padre (Pedro Sabino da Mota), ¡sentimos muchas nostalgias del señor!
Escribí el libro "El Caer de la Tarde" en homenaje a mi padre, que se fue al final de la tarde ...
Obs. Cuando esta historia fue escrita mi padre aún era vivo.

Pedro Sabino da Mota, nació el día 08 de noviembre del 1912, en Sapatuí, que es distrito de Conceição do Almeida, en el Estado de Bahia, en Brasil. Área: 262 km².

En 1912, administraba el país el presidente Mariscal Hermes Rodrigues da Fonseca y la moneda de la época era en esta secuencia: "Réis", "mil Réis" y "contos de Réis".

Hijo de Antonio Sabino da Mota (1894/ ? ), agricultor, y Epifania Madalena da Mota (1889/ ?-), hogareño; él tenía la piel clara, ella, morena; el cabello de ambos era negro. No conoció sus parientes maternos. Convivía con su abuela paterna, "Chiquita" y sus tíos: Heliodoro (único que sabía leer y ejercía el cargo de delegado), Quirino, Amancio, Tonha y Maria.

Sus hermanos: HELIODORA (1900/ 1980), se casó con Zacarías Carvalho dos Santos que tenía un comercio en el municipio de Jiquiriçá y se establecieron en el municipio de Santo Antonio de Jesús; los negocios iban mal, se quedó ciego y la familia sobrevivía con la ayuda de parientes y amigos... él no vivió por mucho tiempo; tuvieron dos hijas: Maria y Jozelita; ella murió en 28 de diciembre de 1980 a los ochenta años. MANUEL, a los dieciocho años, se afligía con una herida cerca del pecho que no cicatrizaba y le recomendaron poner "Cauri de catar sol" (una planta común en el nordeste brasileño; había en gran cantidad en la maleza y se parecía a una ostra) y entonces la herida aumentó, llegando al corazón, llevándolo a la muerte. UNA HERMANA que murió a los dos años de edad (se olvidó su nombre) y ALÍPIO, (ya fallecido... sus ojos eran azules) desposó Eloíza Almeida de Rezende (conocida como "Zita", 1921/-), que aún vive y vive en el municipio de Pinhalzinho, en el Estado de São Paulo... no tuvieron hijos. Mi padre es el benjamín.

Su madre le señalaba la dirección hacia un punto entre los ríos Jaguaribe y Mucamba en la hacienda y le decía: "Allí me bajé con el intento de llenar una lata con agua y al alzarla sobre la cabeza empecé a sentir las contracciones del parto y ¡tu viniste al mundo!"

A los cinco años de edad, su padre se trasladó al municipio de Santo Antonio de Jesús, sin embargo, decidió vender su propiedad por haberse desentendido con sus hermanos y adquirió una hacienda en el municipio de Jiquiriçá. Área: 126 km².

La hacienda se llamaba "Pindoba" porque allí había innúmeras palmeras de esa especie. Sus frutos son coquitos semejantes al coco-da-bahía, sin embargo, bien menores y tienen cerca de cuatro centímetros y sus racimos se desarrollan pegados a la base de las hojas; su tallo es subterráneo, quedándose expuestas solamente las gigantescas hojas de hasta siete metros. Eran usadas para la fabricación de aceite; de sus cáscaras se hacían pipas para fumar y cobertura de casas, hilandería de canasta y cuerdas. Su palmito es comestible.

La iluminación pública funcionaba a través de farolas de madera con lampión a gas. Al oscurecer, empleados del intendente, (función equivalente al de alcalde) iban a encender los lampiones y al amanecer volvían para apagarlos.

El medio de transporte utilizado era a pie (andando); en coches de bueyes (transportar la cosecha para el almacén de la hacienda, cargas, personas, mudanzas, etc.); a caballo (paseos breves) y a lomo de burro (viajes largos y era el animal más resistente para llevar la carga). No había carreteras como hoy conocemos, generalmente era un claro abierto en el medio de la selva.

Un personaje muy común era el "tropero" que hacía un duro recorrido a fin de transportar mercancías y ganado.

Todos los hombres usaban sombreros.

Cuando era niño bromeaba con su amigo Vicente que venía con frecuencia a la hacienda de su padre y vivía lejos de allí a una legua (6.600 metros). Ambos se subían a los árboles fructíferos; pescaban; mataban pajaritos para comer; retiraban una astilla del árbol llamado Imbaúba, daban forma de una vara y perforaban un agujero en el centro, haciendo pasar una liana en este orificio y que servía para girar en el aire. La verdad es que su infancia fue corta, una vez que dedicó la mayor parte de este periodo a las plantaciones.

Su padre era rico, su hacienda inmensa, sin embargo no se importaba con el arreglo y decoración de la residencia y así en la propiedad había muchos bueyes, caballos, labranza, sin embargo, en un descuido total. Mi padre cuenta que mi abuelo demostraba un temperamento agresivo y trataba mal a sus familiares.

Para el desayuno su madre cortaba caña de azúcar y preparaba el café (pisaba, tostaba y colaba). Su padre no compraba ningún mantenimiento para la casa, todo era hecho por Epifania, aprovechando lo que había en la hacienda por ejemplo el azúcar. No había papel higiénico se usaban las hojas de la mazorca de maíz; dormían en esteras de paja.

Había pocas escuelas en el interior de Bahia y la mayoría de los profesores no estaban calificados. Mi padre y sus hermanos fueron a la escuela, con excepción de su hermana Heliodora pues en aquel tiempo la mujer no estudiaba. El profesor Néstor era medio sordo, no tenía didáctica y no sabía disciplinar y nadie lo respetaba. Utilizaba una palmatoria (tenía la forma de una cuchara de cabo largo, estaba hecha de madera y la punta era redondeada), que golpeaba en el escritorio, en la cabeza y en las manos de los chicos y gritaba insultándolos de ¡"Sinvergüenza!" Las clases eran realizadas en el primer piso y él cerraba con llave la puerta de la sala. Mi padre no aprendió nada porque iba una vez u otra. Sus padres no tenían condiciones de instruirle sobre ese asunto y hacerle comprender la importancia de leer y escribir.

Después se cambió de escuela: el aula era en la residencia de la profesora Doña Biloca (en el patio), que no motivaba ni despertaba el interés de los alumnos y no ofrecía estímulos e incentivos apropiados para hacer el aprendizaje más eficaz. En el recorrido de la hacienda hasta allí había un matorral y una ladera llena de agujeros y cuando llovía todos los que pasaban por allí se resbalaban y se caían en el lodo y estaba lejos, aproximadamente una legua. A veces en el horario en que debería estar con los demás estudiantes se quedaba escondido en el campo trabajando. El único que progresó en los estudios fue su hermano Alipio. Mi padre logró solamente firmar su nombre y efectuar cálculos.

El dinero que mi abuelo Antônio recibía de su trabajo de agricultor (vendía los productos de su hacienda en el mercado al aire libre en las calles y para el comercio local), lo guardaba dentro de la mesa de la sala y ahorraba con usura. La mesa era larga, gruesa, de madera y muy antigua pues la propiedad ya había pertenecido a otros propietarios rurales, sin embargo, al cambiarse nadie se la llevaba porque siendo demasiado pesada necesitaba seis hombres para moverla. En cada lado de la cabecera había un cajón enorme y al retirarlos cabía una persona acostada y en el fondo estaba oculta por una tabla una puerta pequeña y a este compartimiento él lo llamaba de cofre y allí depositaba todos sus ahorros. Solamente quien sabía de eso era mi abuelo y mi padre. No había bancos en aquella región.

Conmemoraban en la hacienda de su padre el día de "San Juan" en la noche del 24 de junio. El origen de este festejo viene de San Juan Bautista, primo de Jesús Cristo. Soltaban cohetes (representando los gritos de felicidad por ese día), hacían hogueras (como señal de aviso del nacimiento de Jesús), elaboraban platos típicos de la región como: mungunzá (canjica), licor de jenipapo y clavel; clavaban las ramas de una árbol en el suelo y colgaban en ellos naranjas y espigas de maíz (para asarlos) y festejaban con los trabajadores de la labranza. Venía un acordeonista a tocar músicas típicas; enseguida iba a las fiestas vecinas que eran más animadas y participaban más personas.

El día 29 de junio es recordada la muerte de San Pedro, apóstol de Cristo. Mi padre solía encender una hoguera en homenaje a él. Quienes tenían esa costumbre eran las viudas y los que tenían el nombre de Pedro.

Desfilaban en este escenario los "cangaceiros" (Bandoleros o salteadores... eran diversas bandas independientes, bandidos de la sociedad rural considerados como criminales por el Estado pero considerados héroes, justicieros, vengadores o alguien que roba a los ricos, por su gente... algunos eran grupos pobres que se organizaban para asaltar y lograr alimentos, otros, surgieron para combatir la injusticia de algún coronel). El "Cangaço" se inició en el siglo XVIII y fue típico del nordeste. La expresión "Cangaço" está relacionada a la palabra "Palo del yugo" (albardas); una junta de madera que une los bueyes para el trabajo... así como los bueyes cargan las abardas para optimizar el trabajo, los hombres que llevan los rifles en las espaldas son llamados "cangaceiros". El personaje principal era Lampión (Virgulino Ferreira da Silva), el Rey del "Cangaço", que nació en el Estado de Pernambuco en 1897; y a los diecinueve años ya se comportaba como un futuro "cangaceiro" pero solamente en 1920 asumió el liderazgo de una banda después que su padre fuera asesinado por la fuerza policial. Recibió el apodo "Lampión" (Candil) porque se vanagloriaba de que en el decurso de una lucha su espingarda (escopeta) expandía una lumbre, ¡tal cual un Candil! Él y su banda exterminaban, estupraban, torturaban, castraban, incendiaban las propiedades de grandes propietarios rurales, tatuaban con fuego, cortaban la lengua o la oreja, saqueaban, atacaban villas, poblados y ciudades y asesinaban. Hacían de las selvas alejada de la costa de los Estados de Sergipe y de Bahia su cuartel general, donde irradiaban su influencia hacia los otros Estados del nordeste. La banda de Lampión (Candil) resistió durante casi veinte años peleando con grupos de civiles que lo perseguían y con la policía de siete Estados nordestinos.

Época donde todos en el interior de Bahia andaban armados: portaban pistolas, rifles de repetición, carabinas, cuchillos, machetes, puñales...

Los grandes propietarios rurales buscaban destacar como autoridades y ambicionaban ser "Coroneles" (jefes políticos) y algunos de ellos protegían los "cangaceiros" para evitar ataques y a veces por estar necesitando de algún "servicio" y formaban bandas armadas, denominados "matones" (lo mismo que guardaespaldas, pistoleros u hombres valientes)... estas bandas también existían de manera independiente. Esa estructura basándose en "coroneles" fue una herencia del pasado colonial que se solidificó durante el Imperio y se extendió al inicio de la República. Los "Coroneles" interferían en las elecciones, obligando a sus subordinados a votar en los candidatos que ellos determinaban ("voto del cabestro").

Fue algunas veces con su padre a Santo Antonio de Jesús a visitar a su abuela "Chiquita"... ella era viuda y cuidaba de la hacienda solita y era una eximia tiradora.

Había una carretera que pasaba por detrás de la casa de la abuela "Chiquita", dentro de la hacienda, situación que mucho la incomodaba. Por esa razón la cerró y construyó otra derribando la selva y cercándola, sin embargo, este nuevo camino público estaba a dos leguas más lejos del comercio local, circunstancia que molestaba a muchos que necesitaban pasar por allí. En cierta ocasión pasaba un "tropero" con un lote de quince burros con carga y alguien le ha advertido que Doña "Chiquita" había cambiado el recorrido. Ese contestó que no respetaba a un hombre mucho menos a una mujer y siguió adelante y tiró el machete de la cintura con la intención de destruir la cerca, cuando oyó una voz estridente y enojada gritar: "No lo cortes no, ¡qué te mato!" Ella estaba arriba de un fruta-pão (una especia de árbol) apuntando un cranivote hacia él (espingarda de caño largo), preparándose para disparar. El hombre inmediatamente se dirigió hacia la carretera nueva.

Mi abuelo Antônio desde cuando era soltero, tenía una herida enorme en las juntas de las dos piernas y en la nalga que no cicatrizaban y a lo largo del tiempo aumentaban de tamaño y por este motivo se quedó dieciocho años sin poder trabajar y casi siempre acostado en la cama. Hizo una promesa al Señor de Buen Jesús que si se curase iría al municipio de Bom Jesús da Lapa a barrer la iglesia... él nunca había estado allí, pero oía hablar de los milagros y tenía un cuadro de él. Entonces tuvo un sueño donde le era revelado como hacer un preparado con hojas. Después de algunos meses ¡se quedó recuperado! Se casó, tuvo hijos y se olvidó de su compromiso. Mi padre tenía aproximadamente doce años cuando la enfermedad volvió a atormentar a mi abuelo, sin embargo dolían también las juntas de los huesos y se quedó todo encogido sin poder moverse. Se Apegó nuevamente al Señor del Bom Jesús y le suplicó con fervor la cura de aquella enfermedad. Una vez más sonaron los procedimientos para hacer el remedio en su sueño, pero diferente de la vez anterior. Así que se restableció fue pagar la promesa. Salió de Jiquiriçá y en el municipio de Jequié encontró a tres amigos que estaban yendo a la fiesta de la romería. Viajaron cuatro días en aquella región del interior alejada de la costa y de las poblaciones a pie. El calzado que mi abuelo usaba era una alpargata (zapatilla de cuero crudo). De pronto pisó en una espina que entró hondo en su dedo, logró retirarlo, sin embargo, no podía caminar como antes y sus compañeros reclamaron que si permaneciesen en aquel paso se morirían en la caatinga. Mi abuelo recomendó que fueran delante. Anocheció y decidió reposar por allí y lo mismo hicieron varios romeros que seguían en aquella dirección. El local donde ellos acamparon era un espacio sin árboles en el medio de la selva. Todos los romeros se quedaron próximos unos de los otros y alrededor de ellos hicieron cinco hogueras, formando un círculo cerrado para defenderse de los jaguares. El fuego bajó y empezó a venir tierra del lado de fuera asustando a mi abuelo haciéndolo tropezar rudamente en uno de los romeros y este y los demás pensaron que había pelea. Se juntó una multitud con el intento de linchar a mi abuelo, sin embargo, este tuvo tiempo de gritar: "¡Son los jaguares!" En este instante vino más tierra y ellos entendieron el peligro y trataron de poner más leña en la hoguera pero nadie se durmió con el miedo de que fuesen atacados. Los jaguares acostumbran a salir en busca de alimento antes de romper la aurora o al crepúsculo. Se aproximan silenciosamente de la víctima y saltan sobre su dorso. Al amanecer los felinos ya se habían marchado y los romeros continuaron el trayecto. Mi abuelo cortó con un machete una madera e hizo con él una porra para ayudar a desplazarse pues su pie estaba hinchado y cojeaba. Después de horas recorriendo la selva nordestina, con vegetación baja de arbustos, espinos, gravatás, cactos, cardos, etc., llegó a un lugar llamado "Bonito". Se apoyó en la pared de una casa para descansar y una señora anciana abrió la puerta. Al verlo le preguntó si deseaba algo y este le informó que era romero y le pidió comida. Estaba alimentándose y un ateo riéndose le interrogó de manera burlesca sobre quien era él y hacia donde iba. Mi abuelo explicó pacientemente sobre su deseo de asistir a la fiesta de la Lapa que sería dentro de dos días y este realzó que la distancia hasta allí eran diez leguas. Iniciaron el siguiente diálogo:

__ ¿Quién te trajo hasta aquí?

__ ¡El Señor Buen Jesús de la Lapa!

Si crees en ese hombre, viaje a pie por la noche entera y más un día que alcanzarás tu objetivo.

Mi abuelo se llenó de coraje y a pesar de los riesgos viajó con el pensamiento de que "la fe mueve montañas". Cuando amaneció avistó una casa, fue hasta allá, comentó sobre su propósito y la señora le pidió que esperase un poco pues su marido había ido a buscar leche al corral. Enseguida llegó un señor y al escuchar que había viajado la noche entera, dudó, montó en un caballo y fue a constatar los rastros en la carretera. Al retornar le dijo: "¡Estoy admirado que estés vivo! ¡Hay huellas de jaguares luego después de tus pisadas!" Tomó café, puso la "sovaca" en las espaldas (un saco con mantenimientos, ropas, etc.), reinició su peregrinación y a la tardecita respiraba el aire de Buen Jesús de la Lapa.

Buen Jesús de la Lapa es un municipio situado en la margen derecha del Río São Francisco en la parte Centro-Oeste del Estado de Bahia. Su nombre homenajea al patrono, Buen Jesús, y Lapa significa piedra en latín. A finales del siglo XVII, 1691, el penitente portugués Francisco Mendonça Mar encontró una gruta (caverna) y construyó dentro de ella un santuario invocando a Nuestro Señor. La novena se inicia en el día 28 de julio y en el día 06 de agosto se reza misa por la mañana y hay procesión al Señor Buen Jesús de la Lapa por la tarde. Área: 4.060 km².

Se quedó tres días allí y durante este período trató de cumplir la promesa: barrió la iglesia, recogió el polvo con un pañuelo y empujaba el polvo con la lengua. El pie había mejorado y él empezó el trayecto de vuelta, sin embargo, se perdió en la caatinga de la selva alejada de la costa. Se preparó para descansar en una sierra pero no logró dormir: se quedó la noche entera alimentando la hoguera con leña porque los jaguares intentaban avanzar y rugían. Un día de domingo avistó un poblado pequeño que se llamaba "Villa de los Buitres" (era recorrido de los romeros y los "Jagunços" [lo mismo que Capangas, Pistoleros o Cabras] que vivían allí los mataban). En la carretera de la Villa había una iglesia y una venta que era el único comercio del lugar. Estaba siendo celebrada una misa y mi abuelo permaneció en la puerta asistiendo y vio que allí solo había "jagunços": todos llevaban el pelo y la barba largos y estaban arrodillados con los rifles de repetición apoyados en el hombro. El sacerdote encerró la ceremonia y todos fueron para la venta a beber. Había uno de ellos que parecía ser el líder, entonces mi abuelo pidió permiso para comprar mantenimientos y comentó que era romero. Pagó dos rondas de Aguardiente de caña y ellos le recomendaron a mi abuelo que acampase bien lejos de allí pues la misa era realizada una vez por mes, después se reunían y después de ponerse borrachos disparaban en cualquier persona que estuviera por los alrededores. Se alejó algunas leguas, hizo una hoguera y no tardó mucho y oyó a lo lejos un tiroteo. Al amanecer siguió viaje pasando cerca de una hacienda y el propietario así que lo vio lo insultó e hizo amenazas pero mi abuelo no le prestó atención. Más adelante encontró un chico que sonriendo le informó que era hijo del hombre que había visto momentos atrás y aclaró que él estaba molesto porque incendiaron las cercas de su propiedad y acusaba a los romeros pero probablemente fueron los vecinos pues tenía muchos enemigos. Le dio agua a mi abuelo y le enseño el camino hasta Jiquiriçá. Finalmente llegó a su casa y supo que sus familiares habían ido a la comisaría a dar parte de su desaparición una vez que sus amigos volvieron y no les dieron ninguna noticia.

Cuando mi abuelo regresó notó que su vecino Alfredo Antônio Querino se había apoderado de algunas hectáreas de la Hacienda Pindoba. El Intendente Coronel João Veiga era aliado político de Alfredo y estaba a su favor. Entonces mi abuelo decidió suplicar la ayuda y protección al jefe de los "jagunços" que lideraban aquella región, el Coronel Marcionílio Souza. Pasó muchos días viajando. Cuando se acercó a la verja de la hacienda, había cuatro "jagunços" que le apuntaron sus rifles de repetición y lo registraron; mi abuelo les explicó el motivo de su presencia y les enseñó la escritura de la hacienda. Lo llevaron a la presencia de Marcionílio y este para comprobar la autenticidad de sus palabras hizo una serie de preguntas y ordenando que esperase en un aposento preparado para él. Horas más tarde lo llamó e hizo las mismas preguntas y solicitó nuevamente que esperase en sus aposentos. Por la noche fue a su encuentro y lo interrogó de manera idéntica a las anteriores y por fin observó: "No entraste en contradicción y repetiste las mismas respuestas, ¡así que estás diciendo la verdad!" Escribió una carta al Intendente ordenando que arreglase las divisas de la tierra. Este, al recibirla, dijo que solucionaría el problema, sin embargo, no tomó ninguna providencia. Mi abuelo retornó a la hacienda del Coronel Marcionílio y este envió una mensaje comunicando que iría personalmente a revisar la propiedad y sus hombres destruirían todo lo que encontrasen por los alrededores de Jiquiriçá. Inmediatamente el Intendente providenció el desplazamiento de las vallas.

En 1922, se hicieron las ultimas monedas de oro de veinte mil y diez mil Réis. Continuaron a circular las de plata de cuatro mil, dos mil, mil, y, quinientos Réis. En el mismo año surgieron monedas de bronce y aluminio valiendo mil y quinientos Réis.

Mi padre trabajaba cultivando quiabo (una hortaliza), pepino, tabaco, judía, calabaza, tenía veinticinco mil pies de café que él limpiaba y machacaba; criando gallina y una cerda que daba doce lechones; negociaba todas estas cosas en el mercado al aire libre, inclusive, pollo, huevos, etc. De esta manera ahorró dinero y adquirió su primera hacienda a los catorce años: pidió a su padre que le vendiera una pequeña hacienda, próxima a la suya. Allí había una casa cubierta de teja y un punto de comercio (ambos hechos de adobe de barro: amasados, moldeados en formas de madera, secados al sol y unidos con argamasa de cal y arena); estaba alquilado.

En esa época él tenía un instrumento musical llamado birimbao: cortaba un pedazo de rama larga, quitaba un tajo y lo doblaba curvándolo como el arco que el indio usaba para defenderse; lo tocaba en casa y el sonido era parecido a un zumbido.

Tenía un pajarito como mascota, un Suiá (especie de Papagayo)... era verde con una punta roja en la ala. Cuando llegaba del trabajo de sus plantaciones venia volando y posaba en su hombro y pellizcaba delicadamente su rostro como si estuviera dándole besos. Sin embargo, uno de los perros que había en la hacienda lo agarró y lo destrozó. Mi padre lloró pues se había apegado mucho a él.

Se compró un caballo blanco del cual estaba muy orgulloso; su nombre era "Periquito". Era esquipador, (paso de caballería) tenía una arrancada fuerte, ritmada, andaba deprisa.

Mi padre estaba vendiendo verduras en las cercanías de la estación ferroviaria de Jiquiriçá cuando vio un aglomerado de personas en frente a un vagón y fue a ver lo que estaba sucediendo. Observó que era un vagón-jaula, que generalmente transportaba caballos, bueyes, animales en general y allí estaba preso el Coronel Marcionílio. Primero atraparon a su hijo, Trancolino y lo llevaron como rehén con la intención de obligar al padre a rendirse y después de varias investidas y luchas entraron en su hacienda y fue capturado. Coronel Trancolino acabó muriendo de tanto llevarse golpes cuando intentaban forzarlo a confesar sus delitos. El Coronel Marcionílio por fin ganó la libertad pero perdió su prestigio y el liderazgo de los jagunços.

Vivía en la Hacienda Pindoba el empleado Andrezinho y este un cierto día invitó a mi padre para que fuera con él a casa de su novia en Bom Jesús cerca del municipio de Mutuipe. Allí conoció a su vecina, Alexandrina Eudóxio de Souza (apodada de "palomita" por su piel clara... era muy bonita), que llegaría a ser su esposa.

Estaba en su pequeña hacienda derribando los retales de madera para construir una choza cuando escuchó un ruido ensordecedor que le pareció algo monstruoso, los demás propietarios rurales también miraban al cielo aterrados, sin embargo, no veían nada y todos salieron corriendo a esconderse con miedo: después supieron que era un avión, el primero que pasaba por aquellos alrededores.

Después de algunos meses tenía un campo de judías, maíz, mandioca, coco, hierba, pasto, dos fincas de naranjas, etc.

Cuando mi padre se casó tenía veintidós años y en este mismo día contrajeron matrimonio la hermana de Alexandrina, Guiomar, con Gustavo. El sacerdote realizó la ceremonia en la hacienda de Antonio Eudóxio de Souza (padre de Alexandrina). El padrino del novio fue João de Oliveira.

Nadie de su familia fue a su boda, principalmente su padre que estaba intrigado con él por causa de una amante. En aquel tiempo no se casaba por lo civil.

Mi abuelo tenia un caso, un romance con Maria Abrandina apodada de "Chichita" que era morena alta, una mujer muy extraña con tipo de hombre, machote, su pelo era cortito, enrollado (su madre vivía cerca de la hacienda y tenía un hijo llamado "Crispín"). La propiedad era inmensa y así mi abuela Epifania Magdalena pasó a vivir sola y mi abuelo Antonio vivía con Chichita en el mismo terreno, sin embargo lejano, al borde de la carretera y ambos siempre venían a maltratarla. Antonio ataba su cabello a un baúl. Al ver eso mi padre se rebelaba y llamó la atención de mi abuelo, este se molestó y corrió atrás de él con una porra. Ellos pusieron varios animales (caballos, burros, yegua, etc.) dentro de las plantaciones de mi padre, arruinándolas, con el intento de presionarlo para salir de allí.

Vendió la hacienda y el cafezal que él plantó en la propiedad de su padre, para Serapião, un rico propietario rural, por un precio muy inferior al que realmente valía, sin embargo, si permaneciera en la hacienda, acabarían matándose. Viajó dos leguas y se compró un pedacito de tierra en la "Cueva del Jaguar", en Jiquiriçá, conteniendo una residencia y una casa de harina cubiertas de paja y algunos pies de café. "Cueva del Jaguar", estaba localizada en el medio de la selva y había mucha ladera. Sus vecinos eran: Gaspar, Felipe Rocha, compadre Víctor, Esperidião, Avarino, Virgilio machado, Antonio Correia, etc. La "Cueva del Jaguar", eran dos haciendas unidas, sin embargo, los dueños murieron y los herederos repartieron las partes y fueron vendiendo.

La Revolución de 1930 al golpear la estructura de los coroneles con el fin de la "República Vieja", la llegada de las carreteras y del progreso en la selva alejada de la costa, marcó el comienzo del fin del "cangaço". En este período fue distribuido un cartel que decía: "El gobierno del Estado de Bahia premiará con cincuenta contos de Réis al civil o militar que capture o entregue de cualquier manera a la policía, el famoso bandido Virgulino Ferreira da Silva, vulgarmente, Lampión."

En 1936, aparecieron monedas de níquel con el valor de trescientos Réis.

Un chico que trabajaba en la plantación de café de mi padre se enfermó con la "Vejiga de la peste" (Viruela). Mi padre contrajo la enfermedad pero aparecieron pocos bultos en la piel y pronto mejoró, sin embargo, Alexandrina adquirió la enfermedad y se quedó en estado grave, lo peor es que estaba embarazada, en el fin de la gestación esperando su primero hijo. Las características de este mal son: fiebre alta, calor intenso, malestar, dolor de cabeza y en la espalda, bajada de ánimo, empezaban a surgir erupciones enrojecidas que se manifestaban en la garganta, boca, rostro y que después se esparcían por el cuerpo entero y se transformaban en pequeñas ampollas llenas de pus que provocaban picores intensos y dolor y después se secaban y adquirían la forma de costras que se desprendían al final de tres o cuatro semanas.

En el día 10 de septiembre de 1937 dio a luz a un niño, al cual le fue dado el nombre de Manuel. Él también contrajo la molestia y nació soltando toda la piel. Para tratar a la esposa y al hijo, cortaba hojas de plátano, las pasaba por el fuego y hacían de cama y manta, pues no se les podía poner tela encima. Los forzaba a beber bastante líquido y preparaba una mezcla de alcanfor, azúcar y leche embebidos en algodón y lo pasaba por sus cuerpos e intentaba amenizar al máximo el picor y el dolor causados por la enfermedad y esperaba que el organismo reaccionara. Mi padre se quedó tres meses sin trabajar cuidando de los dos pero su sacrificio no fue en vano pues se curaron. En aquella región no había farmacias, médicos, ni vacunas. Todos temían contraer la enfermedad y nadie se acercaba ya que era contagiosa y se pegaba a través de gotitas de saliva, objetos contaminados y contacto directo. Muchos fueron muertos por discriminación de los propios parientes, con miedo al contagio. Había un sitio llamado "lazarino", dentro de la selva y lejos de las casas donde abandonaban o enterraban las personas con esta enfermedad; no permitían sepultarlas en el cementerio. La viruela fue considerada erradicada por la Organización Mundial de Salud en 1980.

En 1938, Lampión, su esposa Maria Bonita y once cangaceros emboscados, mueren en la selva alejada de la costa del Estado de Alagoas (Sergipe) en la Hacienda del Angico por las manos del teniente João Bezerra y su tropa policial que combatía los cangaceiros, recibiendo el premio ofrecido por el gobierno del Estado de Bahia. Lampión y los cangaceiros capturados tuvieron las cabezas cortadas y fueron expuestas de municipio en municipio en los Estados nordestinos y en el sur del país (una manera psicológica de reprimir e intimidar los simpatizantes del cangaço), permaneciendo después en el Museo Antropológico Estácio de Lima (Nina Rodrigues), localizado en Salvador (Bahia), por treinta años. En 1969, finalmente fueron sepultadas.

Mi padre decidió rescatar Epifania, su madre, de la humillación y sufrimiento que sufría en su propio hogar pero su padre no permitía que él se la llevara de esa manera, suplicó al Coronel Manuel Bonfim, comisario de Jiquiriçá, que le diera dos policías para escoltarlos. Logró realizar su intento sin problemas pues su padre no estaba en casa y la condujo a su residencia en la "Cueva del Jaguar" (después este comentó muy furioso que si él hubiera estado allí, no la hubiese dejado salir).

Alexandrina y mi padre tuvieron tres hijos más: Silvanisio (04/10/1938- 28/04/2004), Alaíde (04/12/1939) y José (07/07/1940). Su esposa que estaba embarazada del quinto hijo murió en el parto naciendo una niña la cual le fue dado el nombre de Alzira.

Cuando Alexandrina partió de esta vida, le quedó a mi padre solamente los hijos y nada más, sin embargo, no perdió la fe en Dios, no desfalleció ni se desesperó. A pesar de las burlas y comentarios negativos trabajó con la seguridad de que recuperaría todo nuevamente. Él siempre fue un hombre decidido y valiente. Aunque no sepa leer ni escribir sus proyectos siempre se llevan a cabo pues tiene la orientación de Dios.

"A los que te honran tú les muestras cómo deben vivir." (Salmo 25:12). " ¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas." (Josué 1: 9)

En 1940, termina el "cangaço" con la muerte de Corisco, el Diablo Rubio, el último superviviente de la bandada Lampión que intentó asumir el lugar de jefe de los "cangaceiros". En esta época el sistema de los coroneles ya estaba prácticamente extinguido. El control electoral por el Judiciario y el voto secreto también disminuyeron los poderes de los "Coroneles" (en la Primera República el control electoral era ejercido por el Legislativo). El aumento del cuadro policial retiró de los "Coroneles" el poder de represión que antes poseían.

No disponía de recursos para cuidar de la niña recién nacida y por eso la dejó con la comadre "Lora" que vivía en el municipio de Araçás, cerca de Mutuipe. Cuando Alzira cumplió siete años fue mordida por una culebra y murió... Llevó su madre y su hijo José a vivir temporariamente con Alípio en Jiquiriçá. Cinco días después del entierro de Alexandrina él arrendó el terreno con la intención de ir a Bananal (localizado en el municipio de Nova Canaã) a encontrarse con su suegro, Antonio Eudóxio que se había cambiado allí. Enseguida fue a Jiquiriçá a registrar a los hijos en el Notario, siguiendo en tren (en la locomotora a vapor "Maria Humareda") hacia el municipio de Jequié con Manuel, Silvanisio y Alaíde. De Jequié puso los hijos en un camión de carga de mercancías y pasajeros que funcionaba a "gasógeno" (fue traído al Brasil en 1941, cuando hubo racionamiento de combustible; era un tambor enorme que había en la carrocería, con fuego y carbón que iba al motor) y siguió rumbo al municipio de Poções. Partió a las seis horas de la mañana y a las once horas de la noche llegaron a Poções mojados a causa de la fuerte lluvia; hospedó los hijos en una pensión y siguió el viaje solito. En el interior de Bahia había un reducido número de habitantes y estaba rodeado de bosque. Eran veinte leguas de mala carretera de Poções a Bananal a pie. Se acercó a Río Grande tarde de la noche (está situado en el medio del camino que va a Nova Canaã) y pidió abrigo y alimento a un propietario de una choza. Al amanecer este señor al saber de su destino informó que el temporal del día anterior causó una inundación y el río del Vicario subió y halagó toda la región y como este río generalmente era llano, las personas lo atravesaban a pie y por este motivo no había puente. Acompañó a mi padre hasta el río y amarró la punta de una cuerda en un árbol que estaba en el lado derecho, nadó hasta la margen izquierda y prendió la otra punta en un tronco. Mi padre no sabía nadar y se quedó muy agradecido por la ayuda. Pasó cogiendo una cuerda y enseguida desató el nudo y el señor la tiró de vuelta. En Bananal esperó que el río bajase, buscó a su suegro y le pidió prestado algunos burros y volvió a Poções para buscar a los hijos.

Se quedó viviendo con los hijos en un terreno que pertenecía a Antonio Eudóxio, trabajando y ahorrando dinero; allí había una chocita. En ese periodo comía palmito, coco... Después se alimentaba comprando tocino, sacos de "chuchu" (una verdura típica), harina de maíz... (la distancia hasta el comercio era de casi una legua), plantaba café, calabaza, yuca, judía, arroz y maíz y también negociaba esos productos. En el principio salía por la mañana para arreglar la mata, hacer los trabajos en las plantaciones y retornaba por la noche cansado y se acostaba en el suelo porque no tenía cama. Decidió entonces vender el terreno de la "Cueva del Jaguar" . Luchó mucho para no dejar que sus hijos se muriesen de hambre. Cuando su suegro murió el local donde vivía pasó a ser suyo por herencia y gracias a sus ahorros pudo adquirir la parte de las hermana de Alexandrina (Guiomar y Lalá), en la época las dos vivían.

Compró una hacienda de destilación con un molino o trapiche cuyo conjunto se llamaba ingenio (era movido por bueyes y los objetos que se usaban para aplastar el azúcar eran de madera) cerca de donde vivía con plantaciones de caña de azúcar y pasto. Fabricaba aguardiente de caña y la vendía para los comerciantes de la región.

En 1942, la moneda nacional pasó a llamarse "Cruzeiro" .

Se casó con Áurea Muniz de Matos, natural del municipio de Nova Canaã. Hija de Fulgencio Rodrigues de Matos e Isabel Muniz de Matos. La conoció en la casa de Euflosina Matos, su tía, con quien ella vivía. Se casaron en el día 28 de noviembre de 1944, en el municipio de Iguaí. Mi padre tenía treinta y dos años y Áurea dieciocho. Tuvieron tres hijos: Enoque, Maria da Glória (28/11/1947) y Maria José.

Estaba limpiando el cafezal junto con su hijo Manuel cuando este le pidió que le consiguiera un empleo en el comercio. Fue a Nova Canaã y habló con el anciano Vital, propietario de un bar que lo empleó. Después de dos meses todo corría bien hasta que fue a lavar un vaso y este se resbaló, cayó al suelo y se rompió. El anciano Vital le dijo que solamente servía para trabajar el campo. Manuel se molestó y se fue a casa inmediatamente. Al otro día el comerciante fue a buscarlo pero Manuel se negó a retornar. Pasados tres días vino a su casa su amigo Teobaldo, dueño de una tienda de ropas en la Villa Periperi (está situada cerca a los municipios de Vitória da Conquista y Poções; actualmente es un municipio y se llama "Planalto". Área: 815 km².) y al saber que Manuel estaba desempleado se lo llevó a trabajar con él... como estaba lejos Manuel pasó a dormir en la residencia de ese señor. Después de algunos meses él habló con el padre, le contó que aprendió a negociar pues estaba a su cargo no solamente la parte de las ventas como también el sector administrativo.

Mi padre salió con el intento de vender su cosecha de café cuando encontró a su vecino, el Comisario Antônio Teles en la verja de su hacienda oyendo la radio y le dio la noticia de que el Presidente Getulio Vargas, afrontando fuerte oposición, decidió el impasse político suicidando-se con un tiro en el corazón, en el Palacio del Catete (Río de Janeiro), el 25 de agosto de 1954.

Siguió su trayecto y fue a la hacienda de su compadre Bruno que era el único que compraba café en aquella región pues solo él tenía tropas de burros para transportar la cosecha y revender. Mi padre quería vender su cosecha por un determinado valor pero el compadre quería pagar menos, sin embargo se acordó que el presidente había muerto y que probablemente esto bajaría la cotización del café y aceptó el valor ofrecido. Dicho y hecho: ¡los precios cayeron considerablemente! Al día siguiente fue a Nova Canaã y compró un punto comercial con mercancías del señor Canuto... Trajo Manuel para organizar las cosas e inauguró el comercio de secos y mojados (un mini supermercado de aquella época donde se vendía de todo un poco). En el inicio los conocidos decían que se iba a perjudicar que no iría hacia adelante porque el propietario anterior se quedó tanto tiempo en aquel sitio y no progresó y además estaba mal localizado, en un rincón lejos del centro, en la Calle de la Mamona (actual Calle del Pombal). Pero mi padre tuvo la idea de poner al fondo de la tienda una mesa con vino, café, aguardiente de caña, pan, biscochos, pasteles, etc., entonces las personas venían a comer algo y adquirían los productos. Así el negocio prosperó y dio mucho lucro. Después de seis meses vendió aquel punto y alquiló otro en la Calle de la Feria, en el centro.

Se cambió para Nova Canaã, una villa con mucha selva. Nova Canaã se originó de la hacienda perteneciente a Love Rodrigues Matos (tío de Áurea) que estaba localizada en el municipio de "Água Fría" (municipio creado en 1727) y después se juntó también la hacienda de su hermano, Bernardino Rodrigues Matos que era próxima a la de él. El municipio de Nova Canaã empezó a ser construido en 1942. Área: 682 km². 

Video Ciudad de Nova Canaã (Bahia). Fuente - https://www.youtube.com/watch?v=nt0rRMJUe4c

 

La luz de los candiles a gas a los pocos fue substituida por pequeñas redes eléctricas de iluminación.

Tres años después decidió vender las dos haciendas.

Tenía la costumbre de ir con Manuel al municipio de Vitória da Conquista para comprar mercancías para suplir las existencias del comercio y siempre se hospedaba en la pensión de Doña Maria. En una de esas ocasiones, había acabado de llegar con el propósito de ir a Salvador cuando esta señora le sugirió que fuera al Estado de São Paulo pues podría aprovechar el auto stop de un camionero que se dirigía hacia allí y que estaba pernoctando en el local. Ella charló con el chofer y se responsabilizó por ellos, una vez que él se quedó receloso de transportar personas extrañas. Antes de partir mi padre fue a casa de un amigo, Gardino Vieira, que era un influyente comerciante y pidió que le diera una carta de recomendación pero este no conocía nadie en este Estado, sin embargo, lo presentó a un amigo que negociaba con varios empresarios paulistas. El viaje a São Paulo fue exhaustivo, llovía mucho y la carretera era pésima... tardaron una semana viajando y llegaron fangosos. Se hospedaron en el Hotel de los Chóferes, muy sencillo; después de bañarse y descansar, cogieron un taxi y fueron a la Avenida São João, al piso del señor a quien deberían entregar la carta. Este fue de pronto preguntando si era pariente del remitente y a mi padre le pareció mejor contestar que sí y de esta manera él le sirvió de avalista en las mejores fábricas (compró aluminio, vajillas, escobas, hachas, hoces, azadas, etc.). Este señor recomendó que cambiara de hotel, pues donde estaban hospedados tenía fama de haber ladrones por los alrededores y así fue al Hotel Matías, en la Calle Veinticinco de Marzo. Al día siguiente despertó temprano y paseaba enfrente al hotel cuando abrieron las puertas de una tienda y se detuvo mirando el escaparate y apareció un italiano alto y gordo y preguntó si deseaba alguna cosa y este le explicó que venía de Bahia. El comerciante comentó que su socio Vicente también era de este Estado y mi padre pidió llamarlo. Este apareció en la puerta nervioso e irritado pues estaba muy ocupado y entonces mi padre lo reconoció y exclamó que lo conocía y este contestó que nunca lo había visto. Mi padre le dijo: "¿Vicente, tú no eres de Jiquiriçá, nieto del anciano Zé Nero? Fue él quien te creó pues tus padre habían muerto y tu hermana se llamaba Maria. ¡Todos los domingos ibas a la hacienda de mi padre para bromear conmigo y comer frutas!" El amigo sonrió y lo abrazó: "¿Qué estás haciendo aquí?". Mi padre le habló de la dificultad que estaba teniendo para recoger las mercancías porque en aquel tiempo no se podía aparcar cuando se quisiera, había hora marcada y eso molestaba, una vez que estaba comprando en sitios muy lejanos uno del otro. Vicente le dio su tarjeta de visitas y lo instruyó que solicitara que entregasen los paquetes en su almacén y así podría realizar una única recogida. Encontró un chico que era cuñado de Antonio Teles, el comisario de Nova Canaã y fletó su camión para llevar las mercancías hasta el municipio de Vitória da Conquista. Llegando allí fletó otro vehículo para Nova Canaã. Pasó a ir a São Paulo con este mismo intuito de dos en dos meses.

En esa época él compró su primera radio y en aquel tiempo no era un producto encontrado con mucha facilidad en las ciudades del interior.

Fue a Jiquiriçá, a casa de Alípio a buscar a su madre y a su hijo, José.

Mi padre y Manuel estaban en un Jeep yendo a Poções y subían una ladera y vieron dos personas en un coche atascado en el lodo (en aquella época mi padre era una de las pocas personas que poseían Jeep con corriente en las ruedas). Él entró en el medio del lodazal, puso dos piedras debajo de las ruedas y mandó poner el coche en marcha; el chofer se quedó muy agradecido y se presentó diciendo que era el Juez Dr. Jofre Valmório de Lacerda y después de ese día ellos se hicieron grandes amigos. En otra ocasión mi padre se dirigía hacia el municipio de Itabuna en una Rural (marca de coche de la época) y se atascó; pasó un señor que era un propietario rural muy rico y no prestó auxilio y él se quedó allí hasta el día siguiente cuando pasó una persona y finalmente lo socorrió. Algunos meses después mi padre y Manuel se iban para Poções, llovía mucho y ellos encontraron una pareja en un coche atascado. Mi padre los ayudó a salir del atolladero y después el hombre agradeció pero mi padre le contestó que él no valía nada porque la vez pasada este señor pasó directo y lo ignoró en la carretera.

Estaba en una venta cuando llegó un conocido de Jiquiriçá y le contó hechos que habían sucedido muchos años atrás: su hermano Alípio sufrió un intento de asesinato y su padre se quedó tres días preso como sospechoso y confesó haber mandado el hijastro a matar el hijo (por usura de sus bienes). ¡Fue el mayor escándalo en Jiquiriçá! Crispín pasó seis meses encarcelado. El machete alcanzó los dos dedos de la mano en la cabeza de Alípio y este fue al municipio de Ubaíra para tratarse y sobrevivió. Mi abuelo y la Chiquinha vendieron la Hacienda Pindoba con el objetivo de sacar a Crispín de la cárcel y como la opinión pública estaba en contra de su liberación, mi abuelo mandó soltar fuegos artificiales para enseñar a todos que había sido victorioso. Después de algún tiempo la Chichinha murió con una enfermedad grave y su padre estaba pasando hambre. Hacía muchos años que había salido de allí y desde entonces no tuvo ninguna noticia. Estaba envejeciendo y viviendo solo en una habitación rústica al borde de la Hacienda Pindoba. Fue inmediatamente a buscarlo y se lo llevó a su casa.

"Honra a tu padre y a tu madre que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra". (Efesios 6: 1-3)

Pasado algunos años compró la casa de dos pisos que quedaba frente a su comercio. Se cambió para el pavimento superior y transfirió su tienda para la planta baja pero decidió ser comprador de café.

Se volvió un comerciante de café de gran prestigio. La empresa se llamaba MOTA E HIJOS IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN DE CAFÉ La sociedad se componía de mi padre, Manuel, Silvanisio y Moisés (casado con la prima de mi padre que era hija de la hermana de mi abuelo, Maria). Tenían filiales en los municipios de Nova Canaã, Iguaí, Bicui, Itajaí, Poções (en el Estado de Bahia) y Ponte Nova (En el Estado de Minas Gerais). En el Estado de Río de Janeiro (Copacabana), tenían una oficina en la calle Callejón del Bragança, Manuel se quedó allí y él, en Poções; en Nova Canaã, Silvanisio; Alaíde se casó con Pedro Andrade y entró para el comercio también, en Itajaí. Tenían diversos empleados, en la mayoría mujeres. El café era adquirido de varios propietarios rurales de todo el Estado de Bahia... llegaban en sacos, en los lomos de burros por tropas de lotes de diez a veinte animales dirigidos por "troperos" o en camiones; hubo una ocasión que almacenó setenta mil sacos de una sola vez. Poseían tres maquinarias (una en Poções, Nova Canaã y otra en Ponte Nova (MG)), para el proceso de selección: se tiraba el café dentro de las máquinas y las piedras, ciscos, pajas y las menudencias salían de un lado y los granos de café bueno en otro. A continuación los granos pasaban a las manos de las cateadoras, a fin de asegurar la calidad del mismo, o sea, que estaría cien por cien libre de impurezas y solo así el producto era ensacado definitivamente (cada saco pesaba sesenta quilos) e iba rumbo al Estado de Río de Janeiro para el embarque en el puerto pues el café ya estaba vendido... iba todo para el extranjero: Estados Unidos, Italia...

Dentro del almacén de café, en Poções, en la Calle de Morrinhos, había una fábrica de aguardiente. Para la producción compraban un camión de alcohol viniendo del Estado de Pernambuco. Había un compartimiento cerrado con tapa donde eran mezclados: cincuenta latas de alcohol, diez latas de agua e una arroba de azúcar blanco (quince quilos) y allí se quedaban fermentando por ocho días. El nombre del aguardiente era "Blanquita" y vendía muchos barriles para toda la Bahia.

Mi padre había llegado de viaje de São Paulo y Áurea le contó que su madre, Epifania, estaba preocupada preguntando a toda hora por él. Fue a su aposento pero estaba durmiendo. Su madre era muy anciana, no veía bien, no tenía firmeza en las piernas, su memoria estaba debilitada y no se acordaba de muchas cosas. Fue a verla por la mañanita y ella lo abrazó llorando y él se sentó al borde de su cama y ella puso la cabeza en su cuello; mi padre acariciaba sus cabellos cariñosamente y charlaba con ella pero al notar que no contestaba percibió que había muerto.

En el día 21 de abril de 1960 fueron a la inauguración de Brasilia (Capital de Brasil), mi padre, Áurea, Manuel, Enoque, Maria José y Maria da Glória. Brasilia está localizada en el Distrito Federal, en la región Centro Oeste en Brasil. El slogan del presidente Juscelino Kubitschek era: "Cincuenta años de progreso en cinco años de gobierno". Era el último año del mandato de este presidente que durante toda la campaña presidencial defendió la creación de la nueva capital del país. En 1548 la capital de Brasil estaba localizada en Salvador, en el Estado de Bahia. En 1808, con la llegada de la familia real portuguesa, el Río de Janeiro se volvió la sede del gobierno portugués; después de la independencia, la ciudad continua como capital. Cuando llegaron la fiesta de la inauguración ya había terminado pero tuvo el placer de charlar con Juscelino. Las construcciones de los monumentos de la ciudad, no estaban totalmente concluidas. Se quedaron cuatro días por allí y su objetivo era comprar un terreno pero no encontraron ninguno a la venta y fue informado que en los Estados de Goiás y São Paulo había algunas personas que estaban revendiendo terrenos. Entonces se fue a estos dos sitios pero ya estaba todo vendido y así terminó el viaje en el Estado de Río de Janeiro donde aprovechó para visitar los puntos turísticos retornando después a Nova Canaã.

Mi padre se cambió con la familia para Poções, viviendo en la Calle de Morrinhos, al lado de su almacén de café.

La empresa MOTA E HIJOS IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN DE CAFÉ, donó a la Iglesia del Divino Espíritu Santo de Poções, la campana; en la época quien administraba esta iglesia era el cura Honorato.

Cada día se hacía más difícil cuidar de su padre pues estaba completamente fuera de juicio y rompía las cosas dentro de casa así fue necesario construir un aposento para él al lado de fuera de la casa, aun así, una vez reventó la puerta y salió corriendo en disparada y fueron a encontrarlo tirado en un charco de lodo.

Buscando diversificar la cultura el gobierno de Castelo Branco (1964-1967) pasó a estimular el derribo de plantaciones de café con baja producción y las substituyeron por labranzas mecanizadas y de mayor rendimiento. En aquella época el café era el principal producto cultivado en Brasil entonces el gobierno quería disminuir la producción para aumentar el precio que era demasiado barato y así pagaba para quemar el café, o sea, había una persona responsable para este procedimiento, generalmente la policía y la persona interesada en vender el café llevaba todos los documentos para probar la legalidad del mismo (impuestos pagos, etc.). Todo el café comprado era enviado para un punto entre los municipios de Feira de Santana y Salvador (en la selva) y era todo quemado. Entonces vendió todas sus existencias y encerró el comercio de café; pero hasta hoy acompaña en el noticiario de la TV la cotización del café.

Mi padre pasó a comprar y a vender arroz y tabaco. El cereal era comprado directamente de los propietarios rurales ya ensacados, en São Luís y Bacabal, ambos localizados en el Estado de Maranhão; revendía para los comerciantes del Estado de Bahia. El arroz comprado en Bacabal era transportado a través de un barco, en la capacidad de 110.000 sacos y debido al peso del cargamento y el barco ser pequeño mi padre temía que la embarcación se hundiera, (una vez por poco casi se hundió) y llegaban a São Luís en dos días. El tabaco era comprado en los almacenes y después era enfardado y vendido para la empresa Tabacalera en los municipios de Feira de Santana y Salvador.

Manuel tuvo la idea de que todos fueran al municipio de Gobernador Valladares en el Estado de Minas Gerais pues según él, "era un sitio donde corría dinero", y cambiaron de rama de negocios y de ciudad.

Alquilaron una sala en el primer piso de un edificio, después pagaron a los demás ocupantes de este pavimento para que desocupasen las salas y derribó todas las paredes y así fue inaugurado el Supermercado Canguro. Abrió una sucursal del supermercado debajo del Hotel Pitangui y tenía un depósito de mercancías en la Calle São Paulo. Manuel creó un logotipo para la empresa con el nombre CANGURO porque aquella parte del cochecito donde se ponen las compras se parece con la barriga del Canguro y el local donde el cliente sujeta el cochecito se parece con la frente de ese mamífero australiano.

Mi padre había ido al municipio de Teófilo Otoni a buscar a sus hijas Maria José y Maria da Glória a la escuela y al llegar preguntó a Alaíde como estaba su padre y ella le dijo que le había bañado y dado la cena. Cuando entró en su aposento su padre estaba sentado delante de la mesa sujetando el tenedor y el cuchillo. Al acercarse a él entendió que su padre había muerto.

Después que se cambió para Gobernador Valladares, la familia ya no se entendía como antes. Se desentendió con Áurea. Vivian en un piso y él estaba en su aposento acostado reflejando sobre su vida cuando entró Áurea y le dijo que era mejor que cada uno durmiese en aposentos separados a partir de aquel día y entonces él le contestó que lo ideal es que se separaran definitivamente y arregló las maletas y se fue... decidió ir a casa de su hija Alaíde que vivía en un barrio cerca de allí. Se fue a dormir sin saber lo que haría de su vida. Soñó que una luz fuerte (que él, por ser católico, interpretó como siendo Nuestra Señora), le decía que debería coger el primer tren e ir a Vitória y coger un autobús para Guarapari en el Estado del Espírito Santo. Se despertó de madrugada, se quedó impresionado con el sueño y sin conocer a nadie en aquella región hizo las maletas y partió. Alaíde aún le preguntó: "¿Por qué se ha despertado tan temprano?", "Me voy a Vitória", "¿Usted conoce Vitória?", "Quien tiene boca va a Roma".

"... cuando no sabéis lo que será mañana. ¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que aparece por un tiempo y luego se desvanece". (Santiago 4.14)

Guarapari es una ciudad del litoral con muchas playas.

En el Terminal de Autobuses de Vitória (capital del Espírito Santo), mientras esperaba el autobús para el municipio de Guarapari, hizo amistad con Antonio Valentín Rodrigues y su esposa Filipina da Silva Valentín que vivían en el barrio Muquiçaba, en Guarapari y así se quedaron charlando durante el viaje y este señor invitó a mi padre a pasar un tiempo en su casa. Valentín era un hombre muy rico y tenía muchas tiendas y pisos alquilados en el Río de Janeiro y en Guarapari. Incentivó a mi padre a entrar en el comercio de compra y venta de terrenos (inmobiliaria). Con el dinero que trajo de Gobernador Valladares compró tres terrenos. Montó una oficina en Muquiçaba y así llegó a tener diez terrenos.

En 1967 la desvalorización de la moneda "Cruzeiro" llevó a la creación del "Cruzeiro Nuevo".

Viajó a Poções y allá, por casualidad, se encontró con José Correia dos Santos, este al saber de la separación con Áurea ofreció una de sus hijas para que él la desposara (Egilda o Maria do Carmo). Mi padre le dijo que vino a esta ciudad para recibir un dinero pero después se iría a su casa en el municipio de Itororó. Con quince días cumplió el prometido y decidió elegir Maria do Carmo pues ya la conocía de vista. Ella sin embargo estaba trabajando en la casa de una prima en el municipio de Votorantin. Fletó un jeep, llamó a su hermano, Antônio y fueron a buscarla. La prima no quería que ella se fuera, sin embargo, la dejó partir. En el camino le explicó su intención de vivir maritalmente con ella. Ella aceptó. Se reunió con los padres de Maria do Carmo, José Correia dos Santos y Anita Leal dos Santos y fueron a un abogado e hicieron un documento reconocido en Notaría oficializando este acuerdo: era 02 de marzo de 1967. Ella tenía dieciocho años y él cincuenta y cinco años. Siguieron para Vitória da Conquista y le compró ropas nuevas siguiendo para el municipio de Monte Santo, donde pasó una semana en la casa de Rimoaldo (suegro de su hijo Silvanisio), retornando a Guarapari. Permaneció en la casa de Valentín por seis meses y se cambió a la casa de la playa de Nilson en Muquiçaba (un farmacéutico que conoció en la Playa del Morro) y permitió que él viviera allí por cuatro meses sin pagar nada. Alquiló un piso todo amueblado por un período de un año. De esta unión nacieron: Rosilda (1968 - Valentín fue su padrino de bautismo), yo (Rosimeire, (1969) y Robson (1971-1991).

Mi padre siempre estaba en contacto con sus hijos, parientes y amigos.

Estaba en casa descansando cuando oyó por la radio la noticia de que el expresidente Castelo Branco había muerto en un accidente aéreo... era el día 18 de julio de 1967 (dejó el gobierno en 15/03/1967); el aparato en el cual viajaba se chocó en pleno aire con un avión de motor a propulsión de la FAB (Fuerza Aérea Brasileña).

La sentencia de la separación de mi padre y Áurea fue proferida por el M. M. Juez de la Comarca de Gobernador Valladares (MG), en 18 de junio de 1969 y confirmada por el Egregio Tribunal de Justicia de aquel Estado. Segundo consta los cónyuges fueron escuchados por separado y exhortados a la reconciliación sin que diera resultado.

Con un año tenía una hacienda en la localidad de Jaqueira con veinte acres de primera calidad, con treinta vacas de leche y creación de peces y que se llamaba Hacienda Río Grande (tenia este nombre debido a un río inmenso que cortaba toda la propiedad). Así, los padres de Maria do Carmo y sus hermanos (Egilda, Antônia, Antônio y Elizeu) vinieron a Guarapari a vivir con ellos.

Cambió un terreno en la Playa del Morro, en Guarapari, por un terreno de 3.000 metros en el barrio Aribiri, en el Municipio de Vila Velha.

En 1968, vino a vivir al municipio de Vila Velha y fijó residencia en el barrio Aribiri. Vivía al lado de la Estación de Servicio, en la antigua Calle Carretera Vieja, n.º 67, actual Calle Emydio Ferreira Sacramento. En el fondo de nuestra casa había muchos árboles: guayaba, cacao, etc. De cuando en cuando aparecían muchas luciérnagas y mariposas coloridas (amarillas, blancas, etc.). Cortó árboles y construyó una casa. Alquiló la casa de la parte delantera y nos cambiamos a la nueva. El fondo de este terreno llevaba a la Autovía Carlos Lindemberg, así construyó cuatro tiendas. Con el tiempo, construyó arriba de la casa delantera y nos cambiamos, y alquilamos la anterior. Donde era la cochera hizo un punto comercial.

Cuando llegó a esta ciudad había algunas líneas de autobuses en circulación (era un proyecto recién puesto en práctica, llevando los tranvías a la extinción). En aquel tiempo la Autovía Carlos Lindemberg y la Avenida Jerónimo Montero aún no estaban asfaltadas.

Manuel vino a contar a mi padre que iba a vender el Supermercado Canguro porque se descubrió que el contable recibía el dinero para pagar los impuestos pero se embolsaba el valor y emitía informaciones falsas. La Recaudación Federal vino a inspeccionar la empresa porque la deuda con el gobierno era altísima. Moisés, el socio, ¡fue el único que no se quedó en una situación difícil y estaba millonario!

Empezó a construir casas, a comprar y a vender terrenos en ese municipio: tenia dieciocho inquilinos y ciento veinte terrenos.

Infelizmente, no se entendió con mi abuelo José Correia y después de una serie de divergencias tomó la decisión de vender la hacienda por una ganga. ¡Tuvo un perjuicio enorme! Los padres de mi madre se fueron a vivir al barrio Vale Encantado, en Vila Velha.

En 1970, el "Crucero Nuevo" volvió a llamarse solamente "Crucero". En este año, mi padre estaba paseando con su fusca nuevo (coche de la época) en el barrio IBES, entonces Adelson, un señor que él conocía de vista y que tenía un comercio de maderas, lo llamó para negociar el coche con el inmueble que él tenía en aquella calle y donde estaba su comercio: era un galpón con una losa y una casa en los fondos. El trato fue entregar el vehículo y traer más dinero. Fueron a la Notaria de Leandro cerca de allí y pasó el coche para el nombre de Adelson sin documentar la compra del inmueble. Después mi padre supo que Adelson ya lo había vendido para otra persona y no dio el documento. Adelson fue al encuentro de mi padre y le dijo que vino a recibir el importe acordado y mi padre dejó claro que solamente pagaría con la escritura en la mano, pero este informó que esas formalidades llevarían treinta días para quedarse listas. Después él comentó con un amigo que mi padre era un estúpido que vino de la Bahia para darle un coche pues él no estaba chiflado de vender aquella propiedad por aquel valor. Adelson transfirió su comercio hacia el final de la calle, cerca de la Autovía Carlos Lindemberg. Por la noche mi padre vistió su chaqueta y puso el revólver en la cintura y fue al almacén de Adelson; cuando este ya cerraba el expediente y se dirigió a la oficina, mi padre entró por detrás y cerró con llave la puerta. Se acercó a Adelson fingiendo que iba a charlar amigablemente y súbitamente se acercó bastante y lo agarró por el cuello de la camisa, puso el arma dentro de su boca y describió los comentarios que los amigos le contaron sobre su intención de trampearle. Y le preguntó: "¿Vas a darme la escritura o no?" Este sugirió que fueran a su abogado para ajustar los detalles. En la oficina de abogacía, Adelson fue diciendo: "¡Este es el hombre del cual te hablé!". Y el Dr. Nilson Neves exclamó: "¡Tú estás loco! ¡Es mi cliente y es gente buena!" Entonces mi padre le contó su versión del caso. Fue mecanografiada una declaración donde Adelson se comprometía a dar la escritura en el plazo de tres días. En la fecha fijada llegó con la esposa en la Notaría Leandro, diciendo que si no tuviera el dinero perdería el coche. Mi padre preguntó al notario João Leandro: "¿Ya redactaste la escritura?", y este le contestó que solo podría hacerlo con el dinero prometido. Mi padre puso la mano en el bolsillo y retiró un saco de dinero y lo desparramó encima del balcón y le pidió a João Leandro que separara el importe para Adelson pero que solamente lo entregase después de su firma. Cuando encerró la negociación Adelson lloró pues pensaba que mi padre no tenía dinero porque él se vestía de manera sencilla y parecía una persona típica del interior y por lo tanto fácil de engañar pero comprendió amargamente que las apariencias engañan.

Empezó a construir en la losa de este terreno en 1971 viviendo allí enseguida y alquiló la casa en el Aribiri, siendo este año, la última vez que vio a Antonio Valentín. En aquella época nadie se preocupaba en cerrar con llave las puertas y se quedaban charlando hasta más tarde en el lado de fuera y los niños bromeaban tranquilos en la calle. Las noches eran silenciosas y calmas. En 1972, volvió a vivir en el Aribiri y alquiló el piso en el barrio IBES pero en 1979 decidió volver a vivir definitivamente en el IBES y en 1990 vendió la propiedad del Aribiri.

En 1986, la desvalorización del "Crucero" llevó a la creación del "Cruzado".

En 1989, la desvalorización de la moneda "Cruzado" llevó a la creación del "Cruzado Nuevo". En 1990, la moneda nacional vuelve a llamarse "Crucero". La moneda se desvalorizó más dos veces: En 1993, pasando a llamarse "Crucero Real", y en 1994, que llevó a la creación del "Real", estando en vigor hasta los días de hoy.

En mayo de 1996, mi padre se quedó internado en el hospital público "Antônio Bezerra de Farias", pues contrajo pulmonía. Además de eso al recortarse la uña del pie izquierdo se cortó un pedacito del dedo y fue muy difícil estancar la sangre. La diabetes dificulta la cicatrización de heridas y esa parte del pie se pudrió y el médico la retiró. Después empezó a quedarse con una apariencia extraña y el doctor cortó la mitad del dedo. Él siente sopor en las piernas y por eso no dolía... anda bien despacio. En el primer día que fui a visitarlo, él no estaba allí: dividía el aposento con seis enfermos y ellos me contaron que se había ido a visitar los otros enfermos. Él conocía casi todos los pacientes y sabía el problema de cada uno. Cogía el soporte del suero que estaba tomando y salía a visitarlos. Pasado unos quince minutos retornó al aposento y al verme, se fue explicando: "Fui a despedirme de una señora que iba a recibir el alta hoy, la familia venía a buscarla y yo quería conocerlos". Después de dos semanas llamó a mi trabajo la jefe de la enfermería informando que mi padre había huido. Arregló la maleta y se quedó escondido detrás de una pared y se quedó observando el vigía, cuando este se alejó de la puerta, salió apresurado rumbo a la parada de autobús (personas a partir de sesenta años no pagan pasaje). Cuándo fui a casa a almorzar él estaba esperándome en la puerta y me dijo que ¡no aguantaba más ver tanta gente enferma!

Por un motivo o por otro acabó vendiendo todos sus inmuebles y hoy posee solamente la propiedad donde vive, en el barrio IBES.

Actualmente, Manuel vive en el Estado de São Paulo; Silvanisio murió en 2004 de cáncer y residía en el Estado de Maranhão; Alaíde en el Estado de Minas Gerais, en Gobernador Valladares; José en el Estado de Ceará; Enoque en el Estado de Goiás; Maria da Glória en el Estado de Minas Gerais, en Nanuque, y, Maria José en el Estado de Goiás.

Por error de la Notaría yo y mis hermanos (de la tercera boda de mi padre), firmamos "Motta" con dos "t" ("tt"), pero lo correcto sería escribir "Mota" con un "t".

In memoriam a mis abuelos maternos:
Anita Leal dos Santos:
nos dejó en 22 de agosto de 1983.
José Correia dos Santos:
nos dejó en febrero de 1991.

In memoriam a mi madre y mi hermano:
Maria do Carmo Leal dos Santos:
nos dejó en 28 de febrero de 1994.
Robson Leal da Motta:
nos dejó en 28 de agosto de 1991.

En ese año de 2005 mi padre cumplió 93 años. Se estaba sintiendo mal y fue al médico y este en tono de broma le dijo: "¿De qué te quejas? Usted ya pasó del tiempo de morir... las estadísticas dicen que hoy en día nadie vive más de setenta y cinco, ochenta años..."

El nombre "Pedro" es una palabra latina y significa: "piedra, roca".

"Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Pero el consejo de Jehová permanecerá." (Proverbios 19: 21)

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NOTA DE ACLARACIÓN:

Mi padre, PEDRO SABINO DA MOTA, fue el principal narrador de esta historia, sin embargo, investigué en Internet, en libros y revistas algunas informaciones para ilustrar el texto haciéndolo interesante y más comprensible. Abajo siguen los debidos créditos

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Este texto fue escrito en 2005, mi padre murió en 30 de noviembre de 2007.

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FUENTES CONSULTADAS:
*Vainsencher, Semira Adler. "Lampião (Virgulino Ferreira da Silva)", y, "Cangaço" .
Acceso en: 10 oct. 2005. Disponible en:
< http://www.fundaj.gov.br> Fundación Joaquim Nabuco
*Instaschi, Celso. Por Dentro De la Historia.
Acceso en: 10 oct. 2005. Disponible en:
<http://www.serratalhada.net/cultura/mostra.asp?noticia=noticia17.asp>
*Mello, Frederico Pernambucano de. El Guerrero del sol. Revista de História de la Biblioteca Nacional, Rio de Janeiro, año 1, n.º, p.18 a 24, sept. 2005
*Caetano, Maria do Rosário. 'Nordestern': Luz, Camara, Cangaço. Revista de História de la Biblioteca Nacional, Rio de Janeiro, año 1, n.º, p.25 a 27, sept. 2005
*Brasil 500 Años - El Brasil de la selva alejada de la costa y de los habitantes de una región del interior. São Paulo, Editora Abril - v 2 - Fascículo 10 -. p. 626 a 627
*Ferreira, Olavo Leonel. História de Brasil. "El Coronelismo", y, "Juscelino Kubitschek." 17ª.ed. São Paulo. Editora Ática., p 292 e 293 - p 377 a 379. 1995
*Ferreira, Pablo. Viruela.
Acceso en: 18 oct. 2005. Disponible en:
http://www.fiocruz.br/ccs/glossario/variola.htm
Fundación Oswaldo Cruz
*Ruiz, Manoel. La Historia de la Moneda en el Brasil.
Acceso en: 15 oct. 2005. Disponible en:
<http://www.sociedadedigital.com.br/artigo.php?artigo=110&item=4>
*Histórias y histórias de Rio de Janeiro. "Capital de Brasil en Rio de Janeiro"
Acceso en: 05 nov 2005. Disponible en:
http://www.almacarioca.com.br/historia.htm

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