EN BUSCA DE MI MISMA
Rosimeire Leal da Motta Piredda

(Todos llegan en determinado momento que necesitan ir en busca de sí mismo.)

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Texto Del Libro
"VOZ DEL ALMA"
Poesía y Prosa

Editorial CBJE -
Rio de Janeiro
Brasil
Noviembro/ 2005

Ser la analista y la paciente al mismo tiempo fue una experiencia enriquecedora. Poner en el papel todo lo que me venía a la mente sobre mi, hizo con que me sintiera mejor y tuviera la impresión de estar en una aventura, escalando los picos de un terreno extraño y espinoso que era mi vida. Sin embargo no fue fácil, muchas fueron las veces en que miraba la hoja en blanco y no sabía lo que escribir; otras veces hacia garabatos, varias líneas para enseguida romperlas. Me quedaba la duda de si era realmente de esa forma que era mi vida o la que yo imaginaba que fuera. No fue cuestión de días, ni de meses, pero años.

Mi vida es difícil en el sentido que en el día al día los obstáculos son comunes, sin embargo no me veo más como un enigma, aunque creo que haya algunos puntos que aun no entendiéndolos son mi esencia y lo comprendo. Puedo hasta hacer una comparación: estaba perdida en un laberinto... y solo ahora encontré la salida.

Logré describir la persona que soy y me quedé admirada al comprender mi modo de ser pues siempre pensé que yo no tenía importancia y que no había razón para seguir existiendo, sin embargo, aquí estoy: una persona que respira, que siente el corazón latir por la vida y que está necesitando de mucho amor pero que aún no perdió la esperanza de algún día obtenerlo.

Nació en mi la sensación de que en esta vida es imprescindible ser alguna cosa y tenemos que descubrirlo por nosotros mismos. Es una batalla que trabamos con nosotros. A veces ya sabemos lo que debemos ser, sin embargo falta algo que nos dé una motivación para seguir adelante, para alcanzar las metas en busca de nuevos objetivos que nos hagan sentir vencedores. Si yo me analizo insistentemente, me persigo y me pongo contra la pared es porque deseo ser mañana mejor de lo que soy hoy. Quizás solo me he arrastrado durante todos estos años pero esto no importa pues logré una victoria. Cuando hablo en "arrastrarme", quiero decir que he andado perdida en mi misma y eran tantos los caminos que jugué con la suerte y seguí el trayecto más largo y difícil... me cansé y casi desistiendo llegué al final de la carretera donde caminaba para encontrarme y comprenderme... y si no logré conjugar estos dos verbos totalmente al menos tengo conciencia de lo que soy.

Una de las cosas que sé que tengo que hacer es parar de estar pensando en mi misma, de preocuparme demasiado conmigo y pasar a darme a los demás; abrir las compuertas de mi corazón y permitir que todos sientan la persona que soy y el amor y el cariño que hay en mi. Olvidarme y prestar más atención a los demás. En la teoría es sencillo, en la práctica tendré que convencerme. Pasé toda mi vida cuidando de mi misma, decidiéndome, soportándome, protegiéndome, perdiéndome, salvándome... yo en mi propio mundo... que lanzarme ahora es difícil. Lo que sucedió conmigo es que me transformé en una tortuga que cada vez que deparo con algo sospechoso o que causa miedo se esconde dentro de su caparazón y así nadie podrá hacerme mal alguno. Pienso que nunca podré relacionarme normalmente con alguien mientras no deje de ser esa "tortuga" y abandonar este "caparazón". Me quedo oculta y todos ven solamente mi cuerpo pero mi yo interior nadie lo encuentra.

Cierta vez un escritor famoso comparó el ser humano con un paquete de regalo: "El cuerpo es el embalaje que puede ser feo o maravilloso pero lo valioso de verdad es el contenido, o sea, el interior de las personas".

Mi embalaje es atractivo pero nadie logra desempaquetarlo y ver el regalo. Las personas se convencieron que soy solamente el paquete y eso no es nada bueno.

Me siento triste por no vivir en el estado normal de la vida que es dar y compartir. Solamente recibo y nada retribuyo. Pertenezco solamente y únicamente a mi misma. Por esta razón merezco ser llamada de egoísta.

Es este hábito de cogerme por las manos y decirme: "Vete por allí, es este el camino que debes seguir." Y esta elección es larga y lejana de todos. Estaría bien si yo cara a cara con la gente dijera: "Quiero conocerte pero tengo miedo de ti, por favor ¡ayúdame a acercarme!" Sin embargo, ¿Cuándo admitiré mis temores? Nunca. Entonces la situación se hace difícil y sigo siendo un embalaje.

En el momento en que no logro acercarme a una persona, me alejo lentamente y pronto se dan cuenta de que me perdieron, o mejor, yo los perdí.

Leí un libro (Yargo, de Jaqueline Susan), que narraba la historia de un planeta en el cual nadie podía amar, llorar, sonreír, en fin, tener cualquier tipo de manifestación de sensibilidad pues estaba prohibido. Sin embargo, eran personas frías e infelices y acabaron notando que no puede haber felicidad verdadera donde las emociones son reprimidas. Tengo que acordarme de esto y parar de contener mis sentimientos.

No hay como exigir de los demás lo que yo misma no puedo dar ni demostrar.

¿Cuándo voy a lograr permitir que alguien me desempaquete? No lo sé.

A veces me quedo pensando tanto que me preocupo demasiado conmigo misma. Por otro lado si yo no me importo, ¿Quién lo hará? Ciertamente nadie.

Hablo mucho de inseguridad y que eso estorba mi vida. Sin embargo, una vez me dijeron que si yo sé "lo que me gusta" y "lo que no me gusta" es porque soy una persona segura. Hace poco tiempo que logré separar estos dos temas, sin embargo hay muchas cosas que aún no tengo la seguridad de que si quiero o no. Pero esta cuestión de sentirme insegura es con relación a las personas por no ambientarme y comunicarme mejor con ellas, resumiendo, por no ser sociable y consecuentemente esto hace sentirme solitaria.

Actualmente me encuentro en una situación mejor que en los años anteriores porque al fin puedo comprender la mayoría de mis sentimientos y me encuentro en condiciones de mirar hacia atrás sin dejar que ningún fragmento del ayer me impacte y esto es una victoria pues es señal de que no estoy atada al pasado una vez que puedo comprenderlo y ahora pertenezco al hoy y al futuro. Entonces a partir de esto ahora que ya desvelé la mayoría de los enigmas de mi vida, ¿Porque no transformar mi vida en un paraíso? ¿Qué estoy esperando? Me resigné, ¿Y estoy de brazos levantados hacia arriba esperando que las cosas me caían del cielo? Quizá sea esta la impresión que estoy dando pero no es eso exactamente. Lo que es bueno para una persona puede no ser bueno para mí. Saber lo que me atormentaba en mis adentros, borrar fantasmas, descubrir lo que soy, lo que me gusta y lo que no me gusta, ser capaz de mirarme a los ojos sin desviar la mirada, aprender a gustarme, saber dónde me equivoqué y lo que debería haber hecho, conocer mis defectos y cualidades... todo esto puede parecer la llave para una nueva vida pero no lo es. Porque aunque yo he entrado en una etapa que pocas personas logran llegar, esto no fue el fin pero el inicio. El principio de nuevas indagaciones sobre mi persona y también debo recordar que se quedaron asuntos pendientes. Y lo que es realmente esencial en mi vida yo aún no lo descubrí; que es " la verdadera razón para estar viviendo".

¿Quién soy yo? Soy una persona que intenta encontrar su camino, intenta encontrar la verdad en medio de tantas palabras. Soy aquella que aleja las personas de mi cuando en verdad me gustaría tenerlas más cercanas. Soy aquella que necesita ser amada.

¿Por qué estoy aquí? Esta es de hecho una pregunta interesante. Porque Dios quiso que yo estuviera aquí... Pero, ¿por cuál motivo estoy aquí? No sé al cierto porque estoy aquí, solo sé que yo aquí estoy.

¿Qué debo hacer? Comprendí que Dios no determina el rumbo de nuestra vida; no nacimos con una historia escrita, somos nosotros quien la escribimos. Dios no decidió que yo sentiría lo que siento, ni que me comportaría de la manera como me comporto. Si mi vida está bien o mal la elección fue mía. ¡Es la pura verdad! Si yo no decido caminar hasta el árbol que está en mi patio y retirar el fruto que allá se encuentra, el fruto nunca vendrá hasta a mí y me quedaré sin él y éste nunca hará parte de mi vida. Es muy importante establecer objetivos, es importante decidir donde quiero estar en los próximos años y lo que quiero ser.

El análisis que hice realmente me hizo bien porque descubrí que no soy una persona débil pero una persona fuerte. Sentir tristeza, quedarse depresiva, desear nuevas cosas y un nuevo sentido para la vida, al contrario del que yo pensaba, no es ser débil. Estos sentimientos son naturales en el ser humano y todos llegan en el determinado momento en que necesitamos ir a la búsqueda de nosotros mismo.

Al contrario de lo que yo pensaba, no tengo ningún problema psicológico. Todo este mi modo de pensar y actuar es normal, ésta es mi forma de ser. Cada uno tiene su modo de ser y este es el mío. Creo que estoy necesitando asumirme. También ya pensé en la hipótesis de que quizás yo aún no he aceptado del todo a la persona que soy. ¿Por qué me quedo analizándome demasiado? ¿Por qué nunca estoy satisfecha conmigo misma? ¿Será que estoy buscando la perfección?

Descubrí que mi pasividad tiene límites. Lo que sucede es que a veces me gusta ser la platea de la escena de mi vida y otras veces me gusta ser la escena. Quiero decir que voy aguantando las cosas que me desagradan hasta que llega a un punto que doy "un basta" y hago alguna cosa. Entonces es como si fuera así: soy la espectadora y veo la película donde el asesino degolla víctimas tras víctimas hasta que no soporto más ver esto y entro en el escenario y lo quito de escena. A veces miro mi vida y digo que ella no vale nada y de repente hago con que valga oro.

Mi visión estaba nublada y solamente ahora puedo divisar los horizontes de mi vida. En el fondo yo estaba intentando igualarme a lo que la sociedad dice ser el ciudadano ejemplar y yo, notando que tendía a comportarme diferente, me empujaba y me obligaba sino a igualarme por lo menos a tener una semejanza con ese modelo que la sociedad impuso. Y esto fue un choque porque mi "yo" aspiraba a vivir y yo intentaba matarlo, substituyéndolo por la imagen de aquello que me gustaría ser y no permitiendo que yo fuera lo que yo en verdad soy. Lo que tengo que preguntarme es: "¿Qué es lo más importante PARA MÍ?" Es ser la persona que yo soy y seré. Soy introvertida, tímida, me gusta lugares tranquilos, quedarme con la familia, leer, mi casa, salir de vez en cuando y etc. Y puedes estar seguro que no cambiaré porque esta es mi manera de ser y no hay como cambiar este hecho.

Y hay otra cosa que estoy segura; no soy frágil, no soy de cristal, no me rompo.

Ahora estoy lista para decir: "Yo me asumo totalmente y estoy satisfecha con la obra maestra que soy, mejor dicho, obra de arte única pues no hay ninguna persona idéntica a mi; puede tener algunos trazos semejantes pero nunca habrá alguien parecido interior y en el exterior. Soy una especie en extinción. La única. Yo, Rosimeire, cuyo nombre es común pero cuyo contenido y fragancia son totalmente peculiares a mí."

Y así se cierra la primera parte de mí vida, aquella que estaba llena de interrogantes y nieblas y se inicia la segunda parte que no sé cómo será pero por lo menos estaré segura de lo que soy.

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Crónica "En Busca de Mi Misma"
Texto del Libro "Voz Del Alma"
Editorial CBJE - Río de Janeiro - Brasil -
Noviembre / 2005
Autora
- Rosimeire Leal da Motta Piredda